[...] Los fabricantes de barbijos, sin embargo, se han visto beneficiados una vez más por un nuevo ataque de paranoia en la sociedad.
Habiendo ya cesado el estado de conmoción generado por la invasión del humo allá por abril de 2008, nos encontramos esta vez bajo el ataque de otro invasor inesperado: la gripe A, un enemigo al asecho.
"Cof, CoF, cOF...", tos por aquí, tos por allá... y al más mínimo estornudo uno está bajo la lupa y listo para ser encerrado en cuarentena.
Los TOS (Trabajadores para la Organización de la Salud) en conjunto con los productores de alcohol en gel también demuestran su consternación por la situación pero no dejan de agradecer este pánico generalizado, que les permite llevar una doble ración a su hogar.